En música, la tesitura es el rango donde una voz suena con naturalidad, sin forzarse; fuera de ese rango la voz se cansa, se quiebra o desafina. En Tess usamos esa imagen para hablar de bienestar, porque cada persona tiene su propia tesitura y, cuando la conoce, puede cuidarla y expandirla.
Las organizaciones también tienen una. Hay equipos que suenan afinados aun en temporada alta, y otros que se quiebran al primer cambio de tono. Esa afinación se puede medir, y también se puede trabajar. Para eso creamos el Método Tess, construido sobre la evidencia de la psicología positiva y organizacional.
El Método Tess, de adentro hacia afuera
Una voz se afina desde el cuerpo que la produce. El bienestar de una organización se construye igual, de adentro hacia afuera, y así está diseñado el Método Tess: tres anillos que se sostienen entre sí.
Cada servicio de Tess sigue esta misma ruta: medimos antes, trabajamos lo que más pesa y volvemos a medir.
Propósito personal, en el centro. Valores, fortalezas y contribución: las tres piezas que le dan sentido al trabajo de cada persona. Las trabajamos con herramientas como VIA o CliftonStrengths, según el enfoque de cada proyecto.
Pilares del equipo, en el anillo intermedio. Las cuatro áreas que trabajamos con los equipos y sus líderes: bienestar emocional, relaciones y liderazgo, salud y entorno, y compromiso y logro.
Ruta organizacional, en el anillo exterior. El proceso que sigue la organización: diagnóstico, plan a la medida con prioridades y agenda de 12 meses, implementación con talleres, experiencias y líderes, y medición a los 90 días, 12 y 24 meses.
El diagnóstico parte del Índice Tesitura de Bienestar (ITB), nuestro índice propio: 30 preguntas que evalúan 12 dimensiones de la vida en una escala de 0 a 10 y se integran en un solo número, de 0 a 100. Se construyó sobre el PERMA-Profiler, el modelo PERMA+4 y el modelo SPIRE. Al ITB se suman el perfil de fortalezas del equipo, lo que hoy cuestan la rotación y el burnout, y los resultados de NOM-035 que la organización ya tenga.
Las 12 dimensiones son: emociones positivas, involucramiento, relaciones positivas, propósito y significado, logro, salud física, emociones negativas, soledad, mentalidad de crecimiento, entorno físico, seguridad económica y espiritualidad. Con esa partitura en la mano, el plan se diseña sobre lo que cada equipo realmente necesita.
Lo que dice la ciencia
Cada modelo ilumina una parte. El Método Tess los integra en una sola ruta que va de la persona al equipo y del equipo a la organización.
Lo que suma el Método Tess
Los modelos organizacionales describen el escenario; el centro es de cada persona. La mayoría se concentra en los anillos de afuera: las condiciones que una organización debe crear. El centro ocurre adentro de cada colaborador, cuando conoce sus fortalezas, aclara sus valores y sabe a qué quiere contribuir. Por eso trabajamos los tres anillos a la vez; la felicidad en el trabajo te pertenece, y cultivarla es una responsabilidad compartida.
Medir dos veces cambia la conversación. Un diagnóstico sin segunda medición se queda en fotografía. La ruta organizacional vuelve a medir a los 90 días, 12 y 24 meses, y traduce el cambio a rotación, ausentismo y compromiso, el idioma en el que una dirección toma decisiones.
Afinar juntos
Una organización florece cuando sus prácticas, sus líderes y su propósito suenan en la misma tesitura que las personas que la habitan. Medirlo es el primer paso; practicarlo, todos los días, es lo que lo vuelve real.
Te dejamos una pregunta para esta semana: si midieras hoy a tu equipo, ¿qué nota sonaría más fuerte y cuál está esperando a ser escuchada? Puedes empezar por ti con el Test de Bienestar. Y si lideras un equipo y quieres llevar esta conversación a tu organización, conoce el Método Tess o agenda una llamada: en 20 minutos te decimos por dónde tiene más sentido empezar.